
En
un sistema político democrático como el costarricense, el concepto de
ciudadanía puede ser concebido desde diferentes perspectivas, pues comprende
muchas esferas de nuestro quehacer como seres humanos. En el marco de los
Derechos Humanos, las personas deben ser respetadas y valoradas así como
también deben ser conocedoras de sus responsabilidades como parte de un régimen
político.
La
ciudadanía puede definirse como una condición propia de una persona, que le
garantiza derechos, posibilidades, beneficios, pero también, responsabilidades
con el fin de mejorar y de incidir positivamente en su entorno. La ciudadanía
se ejerce desde cualquier escenario y comprende garantías como: libertad de
expresión, libertad de culto, libertad de asociación entre otras. También tiene
obligaciones que nos ayudan a construir una mejor sociedad, los deberes se
resumen en tres, según nuestra Constitución Política: Amar y defender a la
Patria, pagar impuestos y conocer las leyes; una redacción sencilla que
encierra una gran responsabilidad, la cual adquirimos desde que tenemos uso de
razón pues es el hogar el primer lugar donde se nos enseña a ser ciudadanos
ejemplares. En el hogar se parte del papel de nuestros padres y a partir de él nuestro papel como jefes de familia, de los
valores que inculcamos, del respeto que profesamos por nuestras creencias y por
las opiniones de los demás, al ejercer un trabajo digno, con el respeto y
consideración hacia cada miembro del hogar estamos fomentando la discusión,
deliberación y negociación las cuales son habilidades básicas para ejercer nuestra condición de ciudadano.
¿Qué hay de los deberes? ¿Somos
conscientes de nuestras responsabilidades?
La
sociedad costarricense evoluciona, es dinámica, cambiante… el proceso de
globalización obliga a la población a
adaptarse a patrones diferentes cada cierto tiempo, esto tiene como
consecuencia que la concepción de ciudadanía también se adapte al contexto, y
en ocasiones se olvide el papel que un ciudadano tiene en una sociedad, en una
comunidad… por ejemplo, el respeto y la tolerancia en cada sitio en el que se
desenvuelva pues se olvida de las
obligaciones que se adquieren cuando se va creciendo, se cree que la ciudadanía
se adquiere al cumplir los 18 años, y se deja de lado el aporte que los jóvenes
y niños pueden brindar.
Un deber es una obligación y en este
caso se puede definir como una obligación moral para con una persona o un grupo
de personas, las cuales tienen procesos dinámicos, por ejemplo en el tiempo de
nuestros padres las personas tenían poco acceso a información y no había
mecanismos de incidencia social, en la actualidad con el uso de internet tenemos acceso a
información de cualquier índole y se han creado oficinas para que las personas
emitan criterios y propuestas pero este contexto nos plantea el siguiente reto:
la ciudadanía debe estar informada y formada
para crear opinión. En este aspecto es donde el sistema educativo juega un
papel sustantivo, pues debe estar comprometido con el proyecto nación del país,
debe tener la claridad en cuanto a las
características de persona que se requiere y en el caso de los educadores, se
debe tener compromiso y ética para lograr adecuar el currículo a las
necesidades sociales.
Los educadores tenemos responsabilidades
como profesionales y como ciudadanos, tenemos el deber de educar con el ejemplo
utilizando diversas corrientes pedagógicas según las necesidades de nuestra
población. Un docente educa con el ejemplo cuando promueve el dialogo en lugar
de la intransigencia, cuando escucha las opiniones de sus estudiantes, cuando
realiza acciones de ayuda social. El docente de cualquier área es capaz de
fomentar la ciudadanía activa cuando promueve la criticidad en los temas que
desarrolla, cuando empodera a los estudiantes para que discutan y busquen
soluciones a los problemas cercanos.
…
un educador lleva sobre sus hombros una gran y hermosa responsabilidad: inspirar el camino de miles de niños y jóvenes hacia
la construcción de una sociedad mejor, más justa y más democrática donde ser
ciudadano sea sinónimo de progreso .
Rosibel Quesada
Compañera me pareció luego de leer su aporte la importancia que usted resalta, sobre cuando se lucha por igual ante nuestros derechos, ya que la sociedad así lo ha ido promoviendo, sin embargo como usted lo dice somos realmente consientes que para ejercer una ciudadanía debemos no solo velar por nuestros derechos sino también responder ante muchos otros deberes que como ciudadanos estamos en la obligación de cumplir como mínimo.
ResponderEliminarConsidero al igual que usted, que nosotros como educadores estamos en la posición por no verlo como obligación de promover en los estudiantes ese sentir y hacer parte de la ciudadanía activa.
Excelente comentario compañera, el concepto que se maneja hoy en día, es integral, ya que engloba muchos aspectos , aptitudes y valores.
ResponderEliminarComo docentes debemos formar el tipo de ciudadano que logre hacer frente a todos los retos que enfrente.
Estimada compañera. Su ensayo me pareció muy interesante. Comparto su idea de que los docentes debemos promover en los estudiantes no sólo el buen concepto de ciudadano sino de un ciudadano participativo, consciente de sus derechos y deberes. También concuerdo con que el estudiante debe de entender que es parte de un país y que no está aislado del proyecto país que todos queremos.
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