Formadores
de Ciudadanía
Andres
Segura A.
Debemos
partir del concepto de ciudadanía, entendiéndose como el conjunto de derechos y
deberes que tienen los habitantes de un país.
Dentro
de nuestra labor docente debemos preguntarnos pretendemos o estamos formando
verdaderos ciudadanos en nuestras aulas. Debemos cuestionarnos si estos jóvenes
están comprometidos o tienen ese sentido de pertenecía con sus múltiples
espacios de interacción, por ejemplo hogar, colegio, comunidad, ciudad, país,
región, pares entre otros.
Así
mismo formamos ciudadanos de papel o bien críticos y participes, ya que cada
día podemos notar la apatía que existe en el estudiantado de participar en
espacios políticos, sociales y culturales en distintos ámbitos de las
instituciones educativas y comunitarias. En nuestros tiempos donde es más fácil
criticar lo que sucede, que buscar soluciones a los problemas del día a día.
Es
parte de nuestra responsabilidad como docentes reaccionar a la realidad que
vive el estudiante para incentivar dentro de los espacios democráticos una
convivencia pacífica, una verdadera participación, entendiendo la pluralidad y
la puesta en práctica de los valores transmitidos en nuestros hogares y centros
educativos
En
el mundo actual, las tecnologías de la información y de la comunicación se han
convertido en instrumentos que apoyan la construcción de una democracia
participativa e inclusiva, al permitir a los ciudadanos reflexionar en base a
información pública de organizaciones políticas y candidatos, mediante espacios
para generar participación, diálogos y reflexión social, donde nuestra labor se
vuelve muy importante siendo mediadores entre la información, análisis y
critica.
Algo
contradictorio es que entre más información poseen los ciudadanos estos pierden
el interés en la participación de espacios políticos, democráticos y
culturales, como lo podemos observar en las elecciones nacionales y
estudiantiles.
O
así mismo a través de los distintos medios de comunicación, principalmente
digitales es normal leer comentarios poco coherentes o sin sentido a raíz de
noticias de políticas o de interés nacional.
Muchos
de estos espacios se convierten en campantes guerras de cometarios, donde se
observa la agresividad por parte de los ciudadanos dejando de lado la convivencia,
tolerancia y respeto que conlleva la democracia de un país, ya que la libertad
que se observa va más allá de un comentario.
Dentro
de nuestra labor, debemos trabajar en una ciudadanía más tolerante, donde se
pueda bajar los índices de agresiones “Bullying”, que al final lo podemos
observar a nivel nacional en asaltos, violencia doméstica y pareciera que es más
normal de lo común. Parte de este trabajo debe hacerse en común con el MEP y
los padres de familia, los cuales como parte de la institución y de la
ciudadanía dejan de lado la participación activa que tiene en el proceso.
Dentro
de estos temas antes mencionados se deben crear espacios donde se promueva
ambientes de aprendizajes interesantes para los estudiantes, donde analicen y
promuevan una sociedad más activa, donde sean capaces de resolver problemas o
promover ideas para la resolución de conflictos individuales y grupales.
La
participación de los estudiantes inicia en muchas ocasiones de sus dudas,
interrogantes o indignación de las problemáticas que viven en sus hogares,
institución educativa, grupo de pares o bien a nivel nacional, es ese momento
en el cual debemos mediar para no solo criticar los problemas sino también
buscar soluciones a estos temas.
Tenemos
que entender que somos una sociedad pluricultural y que debemos tratar de
integrarnos a partir de valores como el respeto, tolerancia y la cooperación
entre unos y otros y no solo cuando necesitamos, con el fin de crear una
sociedad más igualitaria y equitativa, entendiendo que esta no es formar seres
idénticos sino una ciudadanía que comparta los mismo derechos y deberes, sin
distinción alguna.
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