jueves, 1 de septiembre de 2016

Ministerio de Educación Pública
Curso: “Trabajemos por fortalecer la democracia representativa y participativa”
Estudiante: Jhonny Ramírez Fuentes


¿Qué es la ciudadanía y cuales sus ejes?

El concepto de ciudadano es muy amplio y tiene muchas posibles interpretaciones de acuerdo a la perspectiva que se desarrolle su definición.  Por ello es fundamental que se clarifique desde donde lo vamos a definir nosotros. En la lectura facilitada Chaux y Mejía (2014) presentan una definición que parte de tres aspectos fundamentales el participante, el que posee derechos y el que pertenece a una sociedad determinada. Si llevamos estos aspectos a las aulas educativas, se debe de relacionar tales aspectos con la realidad del estudiante. Hay que hacerle ver que ellos tienen espacios de participación en las tomas de decisiones tales como la directiva de sección, el gobierno estudiantil, la asamblea de representantes, entre otros. También ellos poseen tanto derechos como deberes los cuales deben de ejercer de manera responsable y puntual. Por último ellos son parte de un micro-espacio social al que llamamos escuela, instituto, liceo, o colegio,  en donde se conforman una serie de redes sociales a las cuales se deben de adaptar y convivir de manera pacífica y llevadera. Es en este micro-espacio donde se van formando los ciudadanos del futuro y por ello el desarrollo de buenas prácticas, habilidades y destrezas ciudadanas tienen su génesis en las instituciones educativas.
La tarea no puede recaer únicamente en el docente, es un trabajo de padres  y madres de familia y de la comunidad en general. No vale la pena que en las instituciones educativas se hagan esfuerzos por educar en la formación de una buena ciudadanía, si en la comunidad o en la familia no se hace algún esfuerzo por estimular los valores y las buenas costumbres y convivencias.
Pero ante lo anterior nos preguntamos, ¿Cuál es la  base sobre la  que  los docentes debemos tratar de formar a los jóvenes estudiantes?
Desde luego que hay muchas posibles aristas o respuestas a la pregunta anterior, sin embargo la lectura de Chaux y Mejía (2014)  nos hace una sugerencia en tres ejes fundamentales: Convivencia y paz, participación democrática y pluralidad, identidad y valoración de las diferencias. Analizándolas detenidamente se hace claro que el papel del docente no es nada sencillo, porque cada uno de los jóvenes estudiantes tiene un bagaje y una estructura de vida ya interiorizado, una historia de vida, una serie de valores familiares, sociales y culturales arraigados desde donde proviene, sin embargo para suerte del docente estos jóvenes están en proceso de formación  y se les puede enseñar (tanto en la teoría como con el ejemplo y la práctica) una serie de pautas que les ayudarán a ser mejores ciudadanos en el futuro.
Los ejes propuestos por la lectura son muy importantes e impactan de manera medular a la sociedad nuestra. La convivencia entre seres humanos NO es nada fácil, cada uno tenemos diferentes criterios y escalas de valores. Por lo tanto, la enseñanza del docente debe ir orientado a comprender conceptos como maltrato, agresión, abuso de poder, violencia (en todas sus presentaciones) bulliyng, matonismo, resolución alternativa de conflictos, intimidación, denuncia etc. Pero como lo mencioné anteriormente, no solo  se debe de enseñar desde una  lecturita, un cartelito o un videíto, hay que hacerlo desde la práctica y la cotidianidad del adolescente, desde su propia vivencia y vida cotidiana.
Con respecto a la participación democrática, es primordial que el estudiante se empodere de los mecanismos de participación ciudadana y que explique las haga efectiva para llevar sus necesidades y sugerencias a las instancias correspondientes. Es común escuchar a los estudiantes diciendo:- ¡Es que nadie nos escucha! o – ¡Es que nadie hace nada por nosotros! Si el estudiante se motivara y conociera los mecanismos de participación, no solo se haría escuchar, sino que empezaría a ejercer el derecho que le servirá en un futuro en la sociedad costarricense.
En cuanto a la pluralidad, identidad y valoración de las diferencias, es importante que se recalque en el estudiantado que todos… absolutamente todos somos diferentes, no hay un estándar único de costarricense, alajuelense o generaleño, eso lleva a que la convivencia sea más rica, en la sociedad actual tenemos blancos, negros, mestizos, indígenas, homosexuales, hombres,, mujeres, niños, pobres, ricos, religiosos, ateos, ignorantes, académicos, nicaragüenses, colombianos, discapacitados,  etc. La pluriculturalidad de Costa Rica hace que el aprendizaje entre nosotros sea muy enriquecedor si les enseñamos a aprender con tolerancia, respeto e interés. Es más lo que nos une como comunidad que lo que nos separa.
Por tanto, el papel del docente de cívica en específico es fundamental en la construcción de la sociedad del mañana, nosotros tenemos en nuestras manos a la Costa Rica que queremos para el futuro.


1 comentario:

  1. Compañero al leer su aporte, me permitió enriquecer aún mas el concepto de ciudadanía que poseía, ya que como usted lo menciona en muchas ocasiones algunos estudiantes no se sienten parte del sistema y ven solamente que la que estar en aula es una obligación, porque no han contado con docentes capaces de integrarlos al rol de ciudadano activo, la lectura nos habla de como podemos crear espacios abiertos donde los docentes así como los estudiantes puedan ser parte integral del proceso de aprendizaje, entonces al analizar sus ideas eso es lo que mas destaco.

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