Una ciudadanía real
Kimberly
Salmerón Brenes
Tomando como base la lectura sobre ¿Qué es la
ciudadanía y cuáles son sus ejes? De Chaux, E., Mejía A., Mejía, J.F. (2014),
se pueden rescatar aspectos muy importantes para la construcción de un concepto
más integral de la ciudadanía, ya que está a su vez no solo destaca el valor de
contar con un respaldo jurídico sobre derechos y deberes sino también de un
trasfondo mayor, el de mostrar como una ciudadanía activa poseen un mayor
impacto dentro de este caso una democracia.
Los autores antes mencionados reconocen como la
ciudadanía se ha visto marcada por
atributos, donde estos vienen siendo la capacidad de participar de la toma de
decisiones dentro de la sociedad, el ser un ciudadano de derechos y que a su
vez estamos en la obligación de respetar así como de activar una mayor
promoción, así mismo como la pertenencia
a una comunidad donde esta viene a proporcionar un mayor sentimiento de
identidad, la cual fomenta la ciudadanía ya que se destaca como un ciudadano a
pesar de pertenecer a una comunidad que comparte algunas características se
vuelve diferente para otras comunidades, pero un ciudadano continua mostrando
diferencias dentro de la misma comunidad a la que pertenece, dotando a sí a la
comunidad de elementos particulares que promueven esa convivencia entre lo
diverso.
Se habla además de como una comunidad se
integra como un sistema y que para que este mantenga su funcionamiento, se
establecen diversidad de comunidades que van desde lo micro como es un barrio
hasta completar lo macro una comunidad integrada por un nación o hasta la
comunidad global, por lo tanto viene a completar la idea sobre como
interaccionan los miembros de las sociedades sosteniendo sus diferencias como
ciudadanos.
Se concreta la idea que para mantener la
ciudadanía activa se debe no solo contar con derechos sino también con una
permanencia y además promover la participación, vista esta participación no
solo como el ser parte de un proceso electoral como por mucho tiempo se ha
considerado que es la ciudadanía, sino como actores sociales capaces de
proponer y crear modificaciones en esas estructuras sociales donde coincidimos
todos como ciudadanos, lo que los autores del artículo de referencia destacan
como sentirse parte, formar parte de una comunidad, el convivir con los demás y
reconociendo que también las diferencias con los otros aportan al
fortalecimiento de la comunidad en su misma.
Por otra parte se destaca como la ciudadanía
cuenta con extensiones como lo es la convivencia pacífica, la participación
democrática, la pluralidad y la valoración de las diferencias que articula las
interacciones con lo demás. La manera en que se resuelven los conflictos ver
estos como una forma para poner en práctica métodos constructivos que promueven
el beneficio de ambas partes, ver un conflicto como una oportunidad para
beneficiarse y crear experiencias enriquecedoras, así mismo la participación
democrática que destaca como esta no solo se genera a partir de ser mayor de
edad sino que se puede ejercer desde la niñez, mediante la articulación de
habilidades de comunicación, las emocionales y las actitudes propician
individuales que puedan ser reforzadas en conjunto con las habilidades y
actitudes de los otros, generando una participación ciudadana más real, efectiva
y al fin de cuentas una ciudadanía diversa.
Para generar ciudadanía activa dentro del aula,
es esencial que los estudiantes como principales sujetos del proceso educativo,
se reconozcan así mismos como ciudadanos activos, capaces de crear cambios no
solo a nivel individual y de aula sino más allá de institución o la comunidad
de la cual forma parte, para esto el docente no es el encargado directo de
promover este cambio sino que se vuelve un guía o acompañante del estudiante en
dicho proceso.
Uno de los pilares que considero es fundamental
para esta ciudadanía activa, es el innovar la idea de cómo ser parte activa ya
no solo en la toma de decisiones sino también en cómo se articulan los procesos
o mecanismos de participación o representación, ejemplo claro son los procesos
electorales estudiantiles, donde si bien es cierto se busca un representante
estudiantil para la institución, también se eligen según las habilidades
aquellos que serán los encargados de velar por el proceso electoral, que se
vuelven a su vez en sujetos que deberán velar por la transparencia y eficiencia
de un proceso que involucra la ciudadanía joven y activa, este puede ser uno de
los muchos ejemplos en que se podría representar la ciudadanía.
Con lo anterior se puede resaltar como la
ciudadanía activa es un eje que se busca implantar desde temprana edad,
generando que se desarrolle un sentido más de pertenencia y arraigo hacia la
comunidad sea esta local o nacional, y donde nosotros como educadores con un
mayor compromiso podríamos crear un mayor impacto en esta población que en unos
años serán quienes decidan el futuro del país.
Referencia.
Chaux, E., Mejía A., Mejía, J.F. (2014). ¿Qué es la ciudadanía y cuáles son sus ejes?.
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