jueves, 1 de septiembre de 2016

ENSAYO IVÁN BARQUERO

Ciudadanía Activa

Hablar desde nuestra posición como educadores de Estudios Sociales y Educación Cívica  del concepto de ciudadanía hoy en día ante la profunda crisis que vivimos como país,  donde  estamos perdiendo derechos que se han  logrado después de muchos años de lucha, de trabajo, de hombres y mujeres que son héroes silenciosos de nuestra Costa Rica, sino también en una sociedad donde podemos decir que existen diferentes tipos de ciudadanos o ciudadanías diferentes, donde una persona homosexual se le restringen ciertos derechos que tiene la mayoría , es meramente complicado, ya que el concepto ambiguo de ciudadano queda corto en una sociedad cambiante.
 La inquietud  que me hago es, si no educamos para que los ciudadanos ejerzan sus derechos, nuestro trabajo como educadores habrá fracasado, pero, estamos educando para eso? Somos realmente críticos como educadores de Educación Cívica? Tratamos siempre de estar activos como ciudadanos críticos? Estas y otras dudas me surgen en este momento, pues  todos vivimos situaciones en las que presenciamos injusticias pero si no reaccionamos y actuamos ante ellas nos convertimos en individuos de una sociedad apática, que poco a poco, se ha ido degenerando y perdiendo lo que nuestros mayores nos heredaron, ya  que la impunidad de los injustos es la peor recompensa que podemos darles a las futuras generaciones y el mayor daño para la sociedad. Hoy en día nuestros estudiantes están perdiendo su capacidad de criticidad y si no somos nosotros desde las aulas quienes los instamos a ser críticos no estaremos logrando nuestra labor.
Educar para tener mejores ciudadanos se  supone que es lo que realizamos desde el modelo pedagógico, no solamente escolar, en el cual se procura que la persona construya su modelo de vida feliz, sino al mismo tiempo contribuya a la construcción de un modo de vida en comunidad justo y democrático y es acá donde la construcción de una ciudadanía activa es primordial. Esta doble dimensión individual y comunitaria, debe conjugarse en el mismo tiempo y espacio, si lo que pretendemos es construir una ciudadanía activa y sobre todo si está se pretende en sociedades tan diversas como las nuestras.
Las transformaciones sociales y tecnológicas, los movimientos migratorios y el carácter interconectado que acompañan el proceso escolar que estamos viviendo, presentan a las sociedades más “desarrolladas” y concretamente a los sectores más favorecidos de éstas, retos que no son fáciles de integrar de forma natural a un país menos desarrollado como el nuestro. Los sectores menos favorecidos deben priorizar  políticas educativas con acciones orientadas a la formación de una ciudadanía activa, que sea capaz de responder ante estos retos, en una sociedad de la diferencia y no de la desigualdad. Esto exige formar no sólo ciudadanos que defiendan y luchen por  derechos, sino, que también  reconozcan la diferencia entre ser parte activa de la sociedad o solo pertenecer a una sociedad  y que esta ciudadanía activa que estamos formando en nuestras aulas esté dispuesta  a luchar para que las desigualdades e injusticias no sean problemas de formación (educación) sino problemas de falta de recursos.
El  modelo de ciudadanía activa no se puede improvisar, ya que es  un modelo que requiere acciones pedagógicas orientadas a la persona, a la inteligencia, a la razón, al sentimiento y a la voluntad del ser costarricense con sus virtudes y sus defectos.
Las acciones pedagógicas deben contribuir al hecho de que en nuestro proceso de construcción personal, que no es solamente individual sino que se da en la interacción con los otros, aprendamos a apreciar valores, denunciar su falta y configurar nuestra matriz personal de valores y es acá donde como educadores debemos fomentar la criticidad y la participación de los estudiantes en su formación pedagógica y no solo nosotros como educadores sino desde el seno del hogar, pues un aspecto tan importante como los valores hace de la formación de un ciudadano una mejor persona.
Pero estas condiciones no se consiguen a través de declaraciones verbales, sistemas de enseñanza basados casi exclusivamente en la actividad del profesor o disposiciones legales que regulan los diferentes países. Es necesario considerar que si educar en valores es crear condiciones para conseguir todo lo que hemos dicho hasta ahora, la función reguladora y de modelaje que ejerce el profesorado es clave. La formación de una ciudadanía activa precisa un profesorado beligerante en la defensa de respetuoso con las distintas creencias de cada uno, formas de entender el mundo y formas de construirnos como personas, que respetando los principios de justicia enunciados conforman los diferentes modelos de vida buena de cada uno de nosotros.
Es  importante educar para entender que en toda comunidad, pero principalmente en sociedades diversas, el bien común no siempre significa satisfacción de bienes particulares, sino que a menudo el bien común significa renunciar a intereses particulares. Por ello es importante recuperar el valor pedagógico del esfuerzo. Este es un valor fundamental en una sociedad como la nuestra. No me  estoy refiriendo al esfuerzo como sinónimo de disciplina, sino, me refiriero  a que realmente el estudiante sea capaz de ejercer un cierto autocontrol sobre sí mismo, que sea capaz de pensar por sí mismo a pesar de que la presión colectiva; que sea capaz de no hacer siempre aquello que es más probable y no sea crítico y conformista. Es esta ciudadanía crítica, singular pero también orientada al bien común lo que debemos “formar” como ciudadanía activa
Por ello es importante  un modelo pedagógico que no se limite a incidir sobre las acciones educativas en sentido estricto, sino que también afecte a los medios de educación no formal, informal y de conformación social y cultural de carácter familiar y comunitario que le den un énfasis mayor a la dignidad humana, a la participación colectiva, a los derechos de todos sin distinción alguna y con la convicción de formar mejor ciudadanos que logren una mejor  Costa Rica.


Iván Barquero Solano 

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