Ensayo: ¿ Que es la ciudadania y cuál son sus ejes?
Roselyn Hernández
Desde los comienzos del ser humano dentro del mundo de los seres
vivos, tuvo la necesidad de
sumarse a otros para obtener mayores beneficios, actuando en conjunto para las
actividades de caza y recolección, posteriormente formando distintas comunidades
o tribus que comenzaron a regirse en un principio bajo la tutela o
cuidados del Jefe de Tribu, que era elegido dependiendo distintos criterios o
rituales, aunque el factor común y fundamental era la Destreza y Fuerza que éste desarrollaba o
representaba.
Esta figura comenzó a actuar como mediadora de conflictos y como
quien elegía los destinos de las distintas comunidades, que fueron creciendo
cada vez más y más hasta establecerse poblados y ciudades, y es así que comenzó
a dejarse atrás el concepto de aldeano o miembro de tribu, para
abrirse paso a las definiciones de poblador y ciudadano, conceptos que se
mantienen hasta lo que hoy en día es concebido como las sociedades
modernas
Planteada
en sus elementos constitutivos básicos, la ciudadanía se fundamenta en un vínculo
entre el individuo y la comunidad política, en un nexo básico de pertenencia y
de participación. Es un pacto de convivencia entre ellos. A partir de él, se establece un acuerdo político
entre ambos con base en el cual los integrantes de la comunidad política
nacional son considerados y tratados como iguales ante la ley. El nexo
establecido es de inclusión igualitaria y contrario a la naturalización de las
desigualdades y a las exclusiones entre sus miembros. Con base en el pacto
acordado, las relaciones que se entablan entre autoridades y miembros de la
comunidad se basan en derechos y obligaciones que están reconocidos y
respaldados por principios normativos que se expresan en las constituciones políticas
nacionales, las instituciones públicas y las leyes de cada país. Por otra
parte, el principio de ciudadanía remite a un orden político deseado que se
materializa en distintos grados y que todavía no es efectivo para numerosos
miembros de las distintas comunidades políticas nacionales. Es decir, por una
parte, muchas de las democracias realmente existentes no crean las condiciones
materiales e institucionales para hacer efectiva la ciudadanía. Por otra parte,
ella constituye un horizonte, una meta a la que cuanto más se acercan las
comunidades de ciudadanos, mayores potencialidades de realización surgen o
encuentran. Respecto de la democracia, se trata de una permanente conquista
cotidiana y de un orden sin punto de llegada predeterminado, a partir de la
acción ciudadana.
Existe
la dimensión civil de la ciudadanía que incluye las
libertades individuales de las y los ciudadanos; la libertad de expresión, de
circulación, de residencia, de pensamiento y de religión, a la propiedad y a la
justicia, a poseer información sobre los asuntos públicos, entre muchos otros.
A esta dimensión se le conoce también
como derechos civiles.
La dimensión política
de la ciudadanía se refiere al derecho de participar en la política de la
colectividad a la que se pertenezca. Esta dimensión implica la posibilidad de
las personas para definir el tipo de sociedad en la que vive, conservarla o
transformarla. Toda persona que posea la ciudadanía tiene derecho y obligación
de elegir a sus gobernantes, de ser elegida como gobernante y de trabajar en el
gobierno. A esta dimensión se le conoce también como derechos políticos, e incluye
también el
derecho y el deber de procurar, para sí y para los demás, el goce de estas
garantías.
Por
otro lado la dimensión social de la ciudadanía es la que alude a la
capacidad de cada persona para tener los niveles básicos de vida, individual y
colectivamente. Es decir, las y los ciudadanos tenemos derecho a contar con
vivienda adecuada a nuestras necesidades; a trabajar y recibir un pago
suficiente para vivir de manera digna; al descanso; acceso a obras y servicios
públicos como agua potable, electricidad, seguridad; servicios de salud y de
educación accesibles y de calidad, y que tomen en cuenta nuestras diferencias
culturales; a la alimentación, a la ropa; espacios para recreación y
entretenimiento; vivir sin violencia; un medio ambiente sano; respeto a
nuestras culturas y formas de vivir; acceso a las creaciones artísticas y a los
avances del conocimiento de la humanidad… entre muchos otros. A esta dimensión
se le conoce también
como derechos económicos, sociales y culturales.
Es así como
la base de la ciudadanía será
pensar en el otro, en lo común; defender los derechos humanos y estar en
continua relación con el Estado del cual hacemos parte. Pero formar para la
ciudadanía no depende única y exclusivamente de actores especializados en tales
temáticas, ni es tarea exclusiva de la escuela o de la familia.
Formar
para la ciudadanía depende de todos. Sin duda, la tarea es conjunta, debe haber
un trabajo mancomunado entre la familia y la escuela, pero también con las distintas esferas públicas,
ya que cada una proporciona distintos elementos de socialización, y por ende de
construcción ciudadana.
Formar
para la ciudadanía implica formar mejores personas, actores comprometidos con
la comunidad, con la sociedad en general; seres humanos críticos, exigentes y
defensores de los Derechos Humanos, promotores y generadores de cambios
sociales, propositivos, constructores de paz en los distintos ambientes que
frecuentan, es decir, ciudadanos
comprometidos con su país.
Al final de tu ensayo me gusta mucho el concepto que propones:Generadores de cambio social, considero que es ahí donde debemos de trabajar fuertemente, pues son nuestros jóvenes en nuestras aulas los que a partir de las herramientas y el conocimiento que nosotros, la familia y la comunidad les brinde pueden lograr cambios significativos y con ello dar solución a muchos problemas o situaciones que hoy en día vemos y que se alejan de la idea de una ciudadanía sana, activa y participativa.
ResponderEliminarexcelente ensayo compañera, tiene toda la razón, somos generadores de cambio social, somos parte de una ciudadanía que debemos general el cambio social
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